EL NIVEL DE INFLUYENTISMO DE LOS YUNES EN EL PUERTO DE VERACRUZ

EL NIVEL DE INFLUYENTISMO DE LOS YUNES EN EL PUERTO DE VERACRUZ

Esta es la historia de Doña Mariela, ella tiene más de 60 años y tiene el derecho de recibir la vacuna COVID que provee el Gobierno de la República como cualquier otra persona, eso es indiscutible. Pero resulta que hay de niveles a niveles y ella no es cualquier persona.

Doña Mariela Díaz Vega tiene tres hijos: Mariela, Jorge y Erika, todos de apellido Lohmann Díaz. La mayor, Mariela, está casada con Fernando Yunes Márquez. La menor, Erika, está casada con Juan Pablo Clasing.

No tendría nada malo en que alguno de sus familiares acompañara a la Doña a recibir su vacuna, pero sí genera un problema el tráfico de influencias con el que la Doña fue tratada en el Centro de Salud Club de Leones. Ella no es cualquier persona.

Resulta que cuando Fernando Yunes se entera que el programa de vacunación covid llegaría al Puerto, llamó a su empleado y concuño Juan Pablo Clasing para instruirle hallara la forma de meter a la suegra y vacunarla. Juan Pablo fue un gris sub jefe de la jurisdicción Sanitaria en el bienio de Yunes Linares y allí dejó sembrados a muchos operadores del PAN que hasta el día de hoy cobran de la nómina estatal.

Así fue como le habló a la Dra. Gloria Nancy Fuentes Leal, actual Directora de aquel Centro de Salud ubicado cerca de la calle Simón Bolívar, y la amenazó para que permitiera meter a alguien especial al área de vacunación sin hacer fila ya que no era cualquier persona. El infeliz le dijo a la Directora que de no hacerlo buscaría la manera de mandarla a un centro de salud lejano en otro municipio ya que dice, tiene muy buena relación con Jorge Eduardo Sisniega Fernandez, el Director de Administración de SESVER. Así fue como ella accedió finalmente.

La operación la ejecutaron de la mano de Agustin Aguirre Ranero, actual Presidente del Club de Leones Veracruz y esposo de Gabriela Reva Ayón, otra empleada de los Yunes. ¿Me van siguiendo?

A las 830 de la mañana, la Doña llegó disfrazada con vestimenta humilde haciéndose pasar por cualquier otra persona, sin escoltas o camionetas blindadas. La recibieron su yerno Clasing y Agustín Aguirre, la metieron por una puerta trasera que conecta el Centro de Salud con el Salon “La Cueva” del Club de Leones, crearon una pequeña distracción con ayuda de una silla de ruedas y así se incrustó la Doña en la fila. Nadie dijo nada pero todos los allí presentes lo vieron.

La Doña salió sin malestar alguno y se dirigió a su domicilio. Ella ya está felizmente vacunada.

Así es como operan los Yunes y así cualquier otra persona.

¿Es justo?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *