El gobierno y el PRI de Peña Nieto van por la quiebra de Pemex en 2018: Julio Saldaña

- Propuso a esta Cámara que, en lugar de permitir que funcionarios corruptos la sigan saqueando, se les asignen más recursos

El Diputado Federal Julio Saldaña Morán exhortó a la Cámara de Diputados a no permitir que se siga saqueando ni arruinando a Petróleos Mexicanos sino, por el contrario, impulsar su fortalecimiento con un aumento a su presupuesto para inversión en mantenimiento y modernización, pues aún puede ser un importante instrumento para el desarrollo económico y social del país.

 

Exhortó a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a intensificar su fiscalización sobre la administración de esta empresa a fin de llevar ante la justicia a los responsables de hundirla en la crisis y llevarla al borde de la quiebra, y pidió a las instancias correspondientes recuperar los recursos que se le hayan sustraído indebidamente.

 

Está más que claro –dijo- que han sido la corrupción y la “reforma energética” de Enrique Peña Nieto, su partido y sus aliados las que tienen a la petrolera de los mexicanos en una fase de desmantelamiento para dejar en manos de sus socios cómplices seudoempresarios la explotación, industrialización y comercialización del petróleo y la electricidad.

 

Por eso “el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación contempla que Petróleos Mexicanos (Pemex) reciba 391 mil 946 millones de pesos de presupuesto para el 2018, un 4.6% menos que lo aprobado para este año”, informó.

 

Consideró indispensable dotar al organismo de mayor presupuesto acompañado de una fiscalización y una óptima dirección, de modo que la renta petrolera se destine a la mejora de infraestructura y a proyectos de exploración y perforación en beneficio de la sociedad.

 

Denunció que, hasta el momento, los ingresos petroleros han servido para financiar el crecimiento del gasto corriente del sector público y las obligaciones del servicio de la deuda, por lo que no se traducen en inversión pública, reactivación de la economía, generación de empleo y mejor calidad de vida, más que para una alta burocracia parasitaria que busca, además, apoderarse de toda la renta petrolera.

 

“El Gobierno de Enrique Peña Nieto y el de Felipe Calderón utilizaron el dinero generado por PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad no para beneficiar al país, sino, por una parte, para derrocharlo en gasto innecesario y suntuoso, y, por otra, para ocultar la crisis en las finanzas públicas”, puntualizó.

 

Enumeró casos de saqueo en Pemex, como el “Pemexgate” en el año 2000, cuando la entonces paraestatal entregó mil 400 millones de pesos para la campaña presidencial del priista Francisco Labastida Ochoa, así como dos préstamos al Sindicato Petrolero, por un monto de mil 100 millones de pesos.

 

“Antes de que se conociera el escándalo “Odebrecht” en el 2010, la ASF realizó observaciones a la hoy empresa productiva del Estado por sobrecostos e incumplimientos de contratos otorgados a la empresa brasileña”, destacó.

 

Recordó que entre esas observaciones, una correspondía a la obra de la reconfiguración de la refinería de Minatitlán, en Veracruz, la cual tenía un costo original de 635 millones de dólares, pero Odebrecht recibió al final 66% más, es decir mil 55 millones de dólares.

 

“Todo esto nos demuestra que no era necesario abrir las puertas del organismo a la iniciativa privada, porque PEMEX es competitiva, PEMEX cuenta con la capacidad técnica y operativa suficiente como para evitar compartir su riqueza con empresas extranjeras. No permitamos que el gobierno y el PRI de Peña Nieto avancen su pretensión de quebrantarla. Demos más recursos a PEMEX y a la CFE, y vigilemos que se apliquen bien”, recalcó.

 

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