ECHARON A LOS PARTIDOS POLÍTICOS

Vivir en el Golfo

Por Rodolfo Herrera

     La presión ejercida por los ciudadanos y el sector empresarial, evitaron que los partidos politizaran la obra de la avenida Urano, donde unos cuantos comerciantes amenazaban con paralizarla si el gobierno municipal de Boca del Río no los indemnizada.

 

     Sin que los comerciantes definieran con claridad qué partido o qué político estaba detrás de la protesta en contra de la obra de la avenida Urano, estos decidieron salir a la calle para exigir dinero público a los gobiernos  municipal y estatal.

     En un principio, los comerciantes  de Urano entre las calles de Progreso y Acapulco, colocaron cartulinas y lonas tratando de denostar la obra de 2.5 kilómetros, por donde circulan diariamente 24 mil vehículos.

     En esos mensajes, indicaban que los gobiernos municipal y estatal no les habían informado sobre la obra y que los trabajos estaban afectando sus negocios hasta en un 100%, lo cual en muchos casos los iba obligar a cerrar definitivamente.

     Tras reunirse con el gobierno municipal de Boca del Río, los comerciantes dijeron que para resarcir los daños que les estaba causando la obra, necesitaban que el gobierno boqueño o del estado les reconociera una indemnización, o sea que les entregara dinero público para amortiguar la crisis que estaban pasando.

     Y amenazaron con paralizar la obra y la maquinaria pesada si las instancias no accedían a sus peticiones.

     La llamada “Red de Vecinos del Fraccionamiento Hípico, la Unidad Habitacional Casas Tamsa y  Estatuto Jurídico, se manifestaron en contra de que unos cuantos comerciantes estuvieran planeando paralizar la obra y advirtieron que de ser así, también actuarían en consecuencia, pues esa obra beneficia directamente a 438 mil personas que transitan por esa arteria que comunica a la zona comercial.

     Aún así, quienes pedían dinero público al considerarse afectados, realizaron una conferencia de prensa en conocido café para exigir dinero, sin embargo, no dejaron de reconocer que la obra les traería beneficios y que sí es prioritaria para el mejoramiento de la zona.

     De inmediato se supo que dos sexenios atrás se había anunciado la remodelación de la avenida Urano en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán, quien para acallar las inconformidades de unos cuantos comerciantes, les pago 50,000 pesos a cada uno para que les permitieran continuar con los trabajos, que finalmente resultaron mal hechos y la zona volvió a decaer.

     La puntilla en contra de estos comerciantes, llegó durante el fin de semana con sendos desplegados encabezados por el Consejo Coordinador Empresarial, cámaras, colegios y asociaciones de profesionales, que externaron su respaldo en favor de la obra reconociendo que además de prioritaria y necesaria, estaba bien planeada.

     Se supo que candidatos y partidos políticos se habían reunido con comerciantes de la zona para brindarles asesoría, para restarle importancia a la obra y hacer crecer la inconformidad de los ciudadanos de ese sector, pero eso no se logró.

     Los ciudadanos y el sector empresarial, lograron echar abajo cualquier intento de paralizar la obra mostrando su respaldo para que esta continúe hasta su culminación.

     Candidatos y partidos fueron prácticamente echados de la zona, junto con los comerciantes que se prestaron al movimiento de inconformidad.

     Independientemente de quien realice la obra, se trata de un reclamo de muchos años debido a que la zona se inunda por no funcionar los colectores pluviales, fallaba la iluminación, había accidentes por las imperfecciones en el asfalto y el comercio en la zona, de por si se encontraba decaído.

     la pregunta es: ¿Por qué los candidatos como Raul Zarrabal no dan la cara por los ciudadanos y en cambio le prenden veladoras al infortunio, tratando con ello de levantar su gris campaña? 

    Esto demuestra una vez más que cuando ciudadanos y empresarios se unen para defender una buena causa, no hay movimiento subrepticio que los pueda detener ¿O no es así?

A HUEVO MEADE

     Es claro, el operativo en contra del panista Ricardo Anaya orquestado desde el sector oficial, tiene la intención de colocar el candidato del PRI José Antonio Meade en un segundo lugar que le de posibilidades de meterse a disputar la presidencia.

     Independientemente de que Anaya haya cometido o no los delitos que le imputan, la fuerza del Estado se aferra en querer subir a su candidato de un tercer lugar a una segunda posición para estar en condiciones de pelear la presidencia aunque no sea en buena lid. Esto se está poniendo bueno.

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