Julio Saldaña Morán propone la asignación equitativa y suficiente de participaciones a Estados y Municipios


- La deuda de los Estados y Municipios se ha incrementado de manera desproporcionada, pues representa más del 80% de lo que reciben del Fondo General participable.

- Las participaciones federales que reciben no alcanzan a satisfacer las necesidades de la población en materia de salud, educación, seguridad e infraestructura, entre otros.

 


El Legislador Federal Julio Saldaña Morán, recordó que desde 1980 que data el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, no se ha incrementado el porcentaje que se asigna a Estados y Municipios, sin embargo dijo que la situación económica del país dista mucho de la que prevalecía en aquella época.

“Otorgar el 20% de la recaudación participable a los Estados, los cuales a su vez entregan a sus municipios el 20%, significa que de cada peso que recibe la Federación, sólo 20 centavos se destinan a los Estados, y de esos sólo 4 centavos a los municipios, por ello es inequitativa e insuficiente su distribución” expresó.

Saldaña Morán indicó que el actual porcentaje del Fondo General de Participaciones favorece a los Municipios con mayor grado de desarrollo y población, pero rezaga cada vez más a los Municipios con alta marginalidad, por ello, insistió en que debe reformarse la Ley de Coordinación Fiscal para aumentar del 20 al 30% dicho Fondo.

Informó que la deuda en proporción con las participaciones federales, alcanza un promedio de 86% a nivel nacional, sin embargo hay estados  cuya proporciones alcanzan el 269.5% para el caso de Quintana Roo, Chihuahua el 228%, Nuevo León 220.6% y Veracruz el 133.31%, y siguen incrementando su deuda pública con el objetivo de ampliar su frontera de provisión de bienes y servicios ya que sus participaciones de acuerdo a sus necesidades son verdaderamente escasas.

Por ello propuso reformar el artículo 2º. y 6º. de la Ley de Coordinación Fiscal para que el porcentaje del Fondo General Participable aumente del 20 al 30% y con ello evitar los recortes a la inversión pública en sectores sociales básicos como educación, salud, seguridad, infraestructura y otros, con el propósito de lograr mayor crecimiento económico, así como evitar la marginación y la pobreza extrema en las zonas rurales del país.

Agregó que de no llevarse a cabo esta modificación, se corre el riesgo de restringir el acceso a los servicios que requiere la población y que prevalezca la polarización social a causa del aumento de la endeudamiento público poniendo en riesgo la estabilidad económica de los Estados y Municipios del país.

“La redistribución de la riqueza y el fomento al desarrollo de las diferentes regiones del país depende del incremento en la asignación del porcentaje de las particiones federales, si queremos combatir la pobreza y la desigualdad social, debemos contar con un  Sistema de Coordinación Fiscal mucho más equitativo.

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