AMLO en la silla presidencial

PUNTO DÉBIL

Luis Enrique De Santiago C.

Según las encuestas de periódicos nacionales como el Reforma, y el Universal, el candidato de MORENA, será el próximo presidente de la nación. Hay una arrolladora diferencia entre MORENA, el PAN y el PRI en tercer escaño.


Efectivamente la diferencia que hay ente el partido que representa AMLO -MORENA- y el PRI es abrumadora, más de 30 puntos de diferencia. Desde luego esto es el resultado de una pésima administración del presidente Enrique Peña Nieto y sus gobernadores de la nueva ola que hoy son buscados por las autoridades.

La desaprobación de EPN, hoy es de casi un 80% de la población mexicana, y esto desde luego muestra una decadencia inminente del Revolucionario Institucional. Una muestra de su debacle es su candidato que después de tantos años de que el grupo Atlacomulco lanzara presidentes de la Repùblica por parte del PRI, hoy, ni siquiera tiene una representación como persona eficaz; es gris y obscura como ya se ha mencionado antes en otras entregas.

En Veracruz, el PRI, sembró su propia tumba con Javier Duarte, un militante que perdió la cabeza, se sintió apoyado por el presidente de la nación, por aportar recursos económicos para que este llegara a los Pinos, pero sólo lo que ocurrió es que se hizo un trabuco que el mismo Peña Nieto, no sabía luego cómo deshacerse de él —Javier Duarte—.

Muchos opositores de la familia Yunes, más no de Acción Nacional, destacan que la administración que hoy lleva el rumbo del estado de Veracruz, ha sido también lo mismo que el PRI, sólo que maquillado.

Tal vez, no sea lo mismo, sin embargo, esa necedad de imponer a su hijo, como candidato al gobierno estatal de “papà yunes” sólo demuestra que la ambición es preponderante, y no en bienestar de los veracruzanos y una sana política pública.

Si bien el discurso de la familia Yunes, está enfocado en que van a recuperar el estado, es textual, es decir, entre los dos hermanos y el papà se han adueñado de los hilos conductores de este estado.

La alternancia no es una palabra que aplique en este caso, y le pondré un ejemplo burdo pero real: cuando una persona tiene un familiar en la misma empresa, por lo regular uno es despedido. Por políticas de algunas empresas. En el gobierno tiene un nombre y es un delito “nepotismo”. Entonces, que me expliquen cómo es que el papa, y los ihijos, están al frente del estado y nadie les dice nada.

Creo que la justicia hoy en día se ha perdido, lo que hizo el exgobernador Duarte dio al traste con la linea divisoria entre lo que un gobernante debe hacer y lo que no. No hay un respeto por la población, y mucho menos por el ejercicio de la política, esto se ha convertido en una burla para los votantes, sin embargo, considero que tambiién hay cierta falta de información y voluntad.

No creo que sea necesario esperar a que las cosas estén al límite para poner un alto.

Hoy tenemos un gobierno estatal que hace lo que le place, sin importarle si la gente lo ve bien o no. Es decir, se impone. Sin embargo, aquí seguimos y nadie hace nada. Aunque Yunes haga pagar a Duarte y sus cercanos lo que se robó, con cárcel eso no jusfiticará jamás que lo que está haciendo esté bien.

En un mes estaremos ejerciendo nuestra obligación y derecho: el voto. Y ahi, habrá una definiciión de quién será nuestro presidente, aunque tal parece que no habrá ya cambios radicales. Y confiemos que esta decisión sea la adecuada y no nos azotemos como lo hemos hecho con el brillante y culto de Enrique Peña Nieto.

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