Llega nuevo arzobispo primado de México en sustitución de Norberto Rivera

Carlos Aguiar Retes, el nuevo arzobispo primado de México, tomó posesión este lunes en el puesto más importante de la jerarquía católica del país norteamericano y destacó en su primer discurso la necesidad de la reconciliación para superar algunos de los problemas sociales que golpean a los mexicanos: la injusticia, la inequidad y la violencia.

"Nuestros problemas y conflictos como sociedad han crecido y el factor de la globalización los ha vuelto más complejos. Sin embargo, la voluntad y la disposición de generar proyectos para superarlos harán viables los caminos de reconciliación que tanto necesitamos en nuestra patria y de justicia para todos", dijo Aguiar. "[Caminos] que nos conduzcan a la anhelada equidad social y tengan como fruto la paz y la seguridad, para crear un marco de libertad que permita desarrollar las habilidades y capacidades de los ciudadanos y así lograr vida digna para todos", agregó.

Aguiar inició su arzobispado en la Catedral de la Ciudad de México con la presencia del jefe de Gobierno de la capital, Miguel Ángel Mancera. El religioso fue nombrado por el papa Francisco el pasado mes de diciembre y se ha convertido en el arzobispo primado número 35 de la capital mexicana, siendo el primer fray Juan de Zumárraga. Aguiar toma las riendas de una archidiócesis marcada por el conservadurismo de su antecesor, Norberto Rivera Carrera, y lastrada por las acusaciones de encubrimiento de casos de pederastia ocurridos, principalmente, al seno de la congregación de los Legionarios de Cristo.

En su discurso, el nuevo primado de México obvió este tema. Tampoco tocó otros asuntos polémicos, como el aborto o el matrimonio homosexual, que pudiesen indicar un cambio de dirección en la Iglesia mexicana. El silencio de Aguiar se notó en la catedral una vez que Norberto Rivera resaltó en su discurso de despedida que durante sus más de 20 años en el puesto defendió el "derecho de los no nacidos" y lo que llamó el "matrimonio natural".

El nuevo primado de México hizo hincapié en el tema de los derechos humanos. Dijo que eligió el 5 de febrero como fecha para el inicio de su arzobispado en la capital porque es el día de san Felipe de Jesús, patrono de la archidiócesis, pero también porque se celebra este lunes el 101 aniversario de la promulgación de la Constitución Mexicana.

"La dimensión festiva de nuestra Constitución nos ofrece poner en práctica para bien de nuestra sociedad los derechos humanos universales y en especial uno de ellos: la libertad de religión, llamada también de libertad religiosa, que implica la posibilidad de interactuar, como iglesia y como creyentes, con todas las instituciones oficiales y privadas para buscar el bien de nuestra sociedad", declaró. Después de este evento, se dirigió a la Basílica de Guadalupe, donde ofició su primera misa.

Este mensaje de entendimiento fue subrayado por algunos de los políticos que acudieron al acto. “Me dio mucho gusto su mensaje de reconciliación y de justicia, que dicho sea de paso, nos falta tanto en México”, dijo Margarita Zavala, la conservadora esposa del expresidente Felipe Calderón (2006-2012), que busca conseguir un espacio en la boleta de las elecciones presidenciales de julio.

Desde que fue electo por Francisco, se destacó que Aguiar daría un enfoque social en su trabajo en la capital del país, el segundo con más católicos en el mundo. Se calcula que el territorio de la archidiócesis tiene unos 7,8 millones de fieles y más de 1.000 sacerdotes residentes. Sin embargo, Aguiar también será la voz más importante de la Iglesia durante la campaña electoral. En su anterior encargo, como arzobispo de Tlalnepantla (Estado de México), el religioso se acostumbró a tomar el pulso y mantener un diálogo abierto con la clase política y muchas de las figuras de alto perfil de los partidos políticos, incluido a la élite del Estado de México, donde es originario el presidente Enrique Peña Nieto.

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