El hombre Araña

MAREA ROJA.
POR J.J CASTILLO.

Caray como se ha desprestigiado y porqué no decir empobrecido la politica, lo que antes era tan admirado por la sociedad, miraba con respeto a los militantes de los diferentes partidos que recorrian el pais, en busca de adeptos para que en las urnas electorales los apoyaran y ocuparan un mullido sillón de algún cargo de elección popular, hoy eso pasó a la historia. ¡¡¡Que triste!!!



En la actualidad el politico que quiere llamar la atención para darse a conocer, se pone a bailar, toca instrumentos musicales, sus sptos televisivos habla diferentes idiomas en fin, una sarta de acciones que poco le importan a la población, población que está ávida de políticos preparados en economía, especialistas en inversiones, comercio internacional, relaciones en el mundo finananciero, para que detone en empleos bien remunerados para tantos profesionistas que se encuentran desempelados y como resultado la inseguridad se destierre de nuestro pais, pais que lo tiene todo para que sea considerado dentro de las potencias mundiales, lástima que esté lleno de corruptos e ineptos, en mi tierra les llaman de otra forma.

Esto viene a coalición de los comentarios que ha provocado el aspirante residencial, el panista Ricardo Anaya Cortéz que en su pasada visita al muncipio de Coatzacoalcoz el pasado domingo, con motivo de su cierre de precampaña ante un público de casi dos mil espectadores, se subió a uno de los pedestales que formaban parte del templete donde se desarrollaba el importante acto politico, lo que produjo una
serie de criticas para este militante blanquiazual que pretende llevar las riendas de un país que se encuentra al borde del colapso.

La socieda cree que López Obrador abanderado por el partido de su propiedad, Morena, José Antonio Meade del revolucionario institucional, ni por su mente les cruzaria llevar a cabo esta acción protagonista, ya que el moreno ahora prieto, es de los politicos de antaño, que se distinguian por su cortesia, mesura e inteligecncia y Pepe Meade porque gran parte de su vida ha ocupado puestos relevantes dentro de la
administración pública, que si bien fueron dos administraciones panistas se les puede considerar politicos serios, salvo la ignorancia de Vicente Fox y el vicio etílico de Felipe Calderón, que jamás cayeron en acciones de tipo farandulero o bien cirquero o gimnástico.

Es loable que el politico se entregue al pueblo, conviva con él, pero siempre, siempre, guardando las distancias hacia la investidura que pretende lograr. Lo reitero, el pueblo aunque en desgracia, está ya muy, muy politizado, esos protagonismos de Ricardo Anaya, en esta era de la modernidad cibernética, ya no quedan para un personaje que pretende colocarse la banda presidencial.

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