Las tan esperadas campañas

MAREA ROJA.

POR Juan.José. CASTILLO.

                     En años anteriores era común que la ciudadania espera  con gusto las campañas electorales para recibir a sus candidatos a puestos de eleccion popular y por ende las elecciones para definir quiénes los iban a representar o bien gobernar administrando sus finanzas producto de sus impuestos, desafortunadamente en la actualidad no es así.

 

                      Los comentarios para los precandidatos de las alianzas de los institutos politicos no es nada favorable y esperan la visita de los ya candidatos para que estos les soliciten su apoyo en las urnas electorales para consolidar su triunfo y sentarse en la silla presidencial,  gubernamental o bien en una curul de los dos niveles para expresarles su repudio y echarles en cara que el destino del pueblo les importa un bledo y que únicamente buscan su bienestar personal.

                     Las reformas federales o estatales han servido para agraviar al pueblo que irritado se encuentra al ver que los que los lleva al poder comen frijoles si bien les va, mientras los que ya se sientan en las sillas del poder se vuelven soberbios,  apáticos hacia las necesidades de la población y algunos pretenden eternizarse en el poder, y degustar caviar.

                     Las cámaras de senadores y diputados están a tiempo de sacar reformas legislativas sanas y transpárentes como las que se escuchan en los cafés y centros de reunión, porque no se enmienda la Constitución Politica de los Estados Unidos Mexicanos, de que un legislador debe ser asalariado solamente en su mandato y sin jubilación como actualmente se encuentran ya los trabajadores de este sufrido pais.

                    El legislador contribuirá a la seguridad social como todos los ciudadanos, pasando el Congreso al régimen vigente de la seguridad social, el legislador tendría derecho a los beneficios que brinda el régimen de seguridad social, renunciando al actual seguro de salud y que son atendidos y medicados en prestigiados y lujosos nosocomios, pagados, obviamente con los dineros del pueblo. 

                   El legislador no podrá votar para aumentar su ya estratosférico salario ya que servir en el Congreso es un honor y no una carrera financiera que resuelva sus problemas económicos.

                   El legislador debe cumplir no más de dos legislaturas una vez concluidas irse a su casa o buscar otro empleo y darle la oportunidad a jóvenes que estan avidos de servir a su pais, siempre y cuando estos no sean familiares, ya que de ser asi la democracia caeria en una monarquia digna de Inglaterra.

                   La eliminación de los diputados plurinominales y senadores que no fueron elegidos por el pueblo y aparte de que no sirven para nada, son, completamente desconocidos por la sociedad y si producto de la negociaciones de los partidos políticos para dar cabida a novias, amantes, y recomendaciones de altos funcionarios, de esto, de esto el pueblo esta ya hasta la madre porque se siente agraviado, humilladoy sobre todo que ofenden la inteligencia de una nacion que esta debidamente politizada y el muostro ya desperto.

                   Cuando la camara de senadores diputados federales y locales promulguen reformas que representen el bienestar de la sociedad, estos recuperaran la credibilidad y confianza de la poblacion en caso contrario el resultado lo veran en las urnas electorales.