Se suicida Aaron Hernández en su celda

Aaron Hernández fue considerado una estrella del emparrillado desde la preparatoria y se perfilaba para ser figura en los New England Patriots, pero todo su talento y su carrera se esfumaron cuando lo arrestaron por el asesinato de Odin Lloyd en junio de 2013. Hoy se suicidó en su celda en la prisión de Souza-Baranowski en Shirley, Massachusetts.

 

Hernández, nacido el 6 de noviembre de 1989 en Bristol, Connecticut, llegó a ser uno de los mejores jugadores de "High School" en Estados Unidos gracias a su desempeño en la preparatoria Bristol Central.

En su año de junior impuso un récord estatal con 1,799 yardas recibidas y la temporada siguiente anotó 17 touchdowns para liderar a su equipo a un récord de 8-1-1. Su desempeño en el emparrillado le valió ganarse una beca universitaria.

Como freshman y meses antes de pisar el emparrillado, Hernández se vio incolucrado en una pelea en un bar en enero de 2007.

Tras negarse a pagar la cuenta, el ala cerrada golpeó a un mesero en la oreja y le reventó el tímpano. Tim Tebow, su compañero de equipo en ese entonces, fue testigo y trató de evitar el altercado. Hernández solo fue imputado como juvenil, aunque el Departamento de Policía de Gainesville había recomendado un cargo por agresión.

Hernández reincidió en sus problemas de disciplina al año siguiente cuando fue suspendido un partido luego de dar positivo por marihuana.

Con la ayuda de su coach Urban Meyer, Aaron corrigió el rumbo y recuperó la sonrisa, según relató su madre en una entrevista. Se convirtió en parte importante de los Florida Gators campeones nacionales en 2008.

Con un futuro prometedor por delante en el mejor equipo de los últimos años en la NFL, todo se desmoronó cuando en junio de 2013 la policía de Massachusetts comenzó a investigar a Hernández por el homicidio de Odin Lloyd, un jugador semiprofesional de futbol americano.

Menos de dos horas después de ser acusado por el asesinato de Lloyd, los Patriots rescindieron su contrato.

En ese último juicio, Hernández también afrontaba una acusación por intimidación de un testigo, un hombre llamado Alexander Bradley, quien ya había demandado al exjugador de los Patriots por supuestamente haberle disparado en el rostro en febrero de 2013. Esa querella fue desestimada en un prinicipio por documentos incorrectos, aunque el caso volvió a perseguir a Hernández cuando Bradley fue incluido como testigo por el doble homicidio de Boston.

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